El Recolector de Historias

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jueves, 7 de mayo de 2009

"El Gran Viaje"

“Te despierta un intenso olor, estas mareado y no sabes que demonios es lo que te a ocurrido, estas desnudo y tiritando de frío, a tu alrededor varios animales muertos, te miras las manos cubiertas de sangre y de repente un terrible dolor punzante en tu cabeza, recuerdas varias cosas y una de ellas es que esos animales están muertos por ti, la sed de sangre y carne, te invadió anoche, solo recuerdas que era luna llena, escuchas voces cerca tuyo, levantas la cabeza y alguien te dice: -Hermano por fin despiertas, te estábamos esperando... Miras a tu alrededor y ves a los miembros de tu tribu, te incorporas tambaleándote y te agarras a uno de ellos, una voz familiar llega a tus oídos: -Yastiah, el chaman quiere verte. Hinchas el pecho con orgullo y te hiergues tan cual largo eres, el chaman no cita a nadie sino es importante. Te acercas a la tienda con paso firme y decidido, dos guardias custodian la entrada, al verte acercarte descruzan las lanzas y te dejan paso. Una voz en el interior te insta a pasar. -Entra Yastiah, hijo de Trostiah jefe de la Tribu Lobo Gris, bárbaro de Uzhgardt de las Frontera Salvaje en la Marca argéntea.- Recitando el nombre completo del bárbaro como marca la tradición. -Tenemos que hablar.- Dicho esto entras, te cuadras y saludas como insta el protocolo. -Zeriu chaman y líder espiritual de la tribu Lobo Gris, aquí estoy porque me hiciste llamar. -Siéntate hijo, tengo algo que contarte.- Te señala con la mano un asiento delante suya. -Todo comenzó hace unas décadas, nuestra tribu vagaba buscando refugio, cuando se toparon con una ciudad en ruinas llamada Gauntôrvo, allí Úzhgar se les presento convertido en un hombre lobo y les dijo que ellos eran los elegidos, llegada la luna llena uno a uno se fueron convirtiendo en licantropos, allí fue donde adoptamos el nombre y nuestro Tótem, Yastiah te citado aquí y te cuento esto para que sepas que te ocurrió anoche, la bendición de Úzhgar te a abrazado como nos abrazo a cada uno de nosotros, ayer fue tu decimoctavo día de tu nombre, y Úzhgar vino por ti, ahora debes partir hijo de Trostiah, y hacer "el Gran Viaje” y demostrar que eres digno de suceder a tu padre como líder, no veas este don como una maldición que debería ser curada, sino como la marca o distintivo de nuestro salvajismo, nuestra marca de nacimiento en la Frontera Salvaje, ahora márchate y viaja, regresa a nosotros cuando estés preparado. Abandonas la choza del chaman recojes tus cosas, y dejas atrás el campamento empezando lo que sera tu Gran Viaje...”

KingWolf

( Otro relato mio, trasfondo de otro de mis personajes preferidos)

miércoles, 6 de mayo de 2009

"Fábula del Príncipe y el Mendigo"

"Erase un principito curioso que quiso un día salir a pasear sin escolta. Caminando por un barrio miserable de su ciudad, descubrió a un muchacho de su estatura que era en todo exacto a él.
-¡Si que es casualidad! -dijo el príncipe-. Nos parecemos como dos gotas de agua.
-Es cierto -reconoció el mendigo-. Pero yo voy vestido de andrajos y tú te cubres de sedas y terciopelo. Sería feliz si pudiera vestir durante un instante la ropa que llevas tú.
Entonces el príncipe, avergonzado de su riqueza, se despojó de su traje, calzado y el collar de la Orden de la Serpiente, cuajado de piedras preciosas.
-Eres exacto a mi -repitió el príncipe, que se había vestido, en tanto, las ropas del mendigo.
Contó en la ciudad quién era y le tomaron por loco. Cansado de proclamar inútilmente su identidad, recorrió la ciudad en busca de trabajo. Realizó las faenas más duras, por un miserable jornal.
Era ya mayor, cuando estalló la guerra con el país vecino. El príncipe, llevado del amor a su patria, se alistó en el ejército, mientras el mendigo que ocupaba el trono continuaba entregado a los placeres.
Un día, en lo más arduo de la batalla, el soldadito fue en busca del general. Con increíble audacia le hizo saber que había dispuesto mal sus tropas y que el difunto rey, con su gran estrategia, hubiera planeado de otro modo la batalla.
-Cómo sabes tú que nuestro llorado monarca lo hubiera hecho así?
Pero en aquel momento llegó la guardia buscando al personaje y se llevaron al mendigo. El príncipe corría detrás queriendo convencerles de su error, pero fue inútil.
Aquella noche moría el anciano rey y el mendigo ocupó el trono. Lleno su corazón de rencor por la miseria en que su vida había transcurrido, empezó a oprimir al pueblo, ansioso de riquezas. Y mientras tanto, el verdadero príncipe, tras las verjas del palacio, esperaba que le arrojasen un pedazo de pan.
-Porque se ocupó de enseñarme cuanto sabía. Era mi padre.
El general, desorientado, siguió no obstante los consejos del soldadito y pudo poner en fuga al enemigo. Luego fue en busca del muchacho, que curaba junto al arroyo una herida que había recibido en el hombro. Junto al cuello se destacaban tres rayitas rojas.
-Es la señal que vi en el príncipe recién nacido! -exclamó el general.
Comprendió entonces que la persona que ocupaba el trono no era el verdadero rey y, con su autoridad, ciño la corona en las sienes de su autentico dueño.
El príncipe había sufrido demasiado y sabia perdonar. El usurpador no recibió mas castigo que el de trabajar a diario.
Cuando el pueblo alababa el arte de su rey para gobernar y su gran generosidad el respondía:
Es gracias a haber vivido y sufrido con el pueblo por lo que hoy puedo ser un buen rey".

Mark Twain

martes, 5 de mayo de 2009

"El Ser Bajo la Luz de la Luna"

Morgan no es hombre de letras; de hecho, su inglés carece del más mínimo grado de coherencia. Por eso me tienen maravillado las palabras que escribió, aunque otros se han reído.

Estaba sólo la noche en que ocurrió. De repente lo acometieron unos deseos incontenibles de escribir, y tomando la pluma redactó lo siguiente:

"Me llamo Howard Phillips. Vivo en la Calle College, 66, Providence, Rhode Island. El 24 de noviembre de 1927 -no sé siquiera en qué año estamos- me quedé dormido y tuve un sueño; y desde entonces me ha sido imposible despertar.

Mi sueño empezó en un paraje húmedo, pantanoso y cubierto de cañas, bajo un cielo gris y otoñal, con un abrupto acantilado de roca cubierta de líquenes, al norte. Impulsado por una vaga curiosidad, subí por una grieta o hendidura de dicho precipicio, observando entonces que a uno y otro lado de las paredes se abrían las negras bocas de numerosas madrigueras que se adentraban en las profundidades de la meseta rocosa.

En varios lugares, el paso estaba techado por el estrechamiento de la parte superior de la angosta fisura; en dichos lugares, la oscuridad era extraordinaria, y no se distinguían las madrigueras que pudiese haber allí. En uno de esos tramos oscuros me asaltó un miedo tremendo, como si una emanación incorpórea y sutil de los abismos tomara posesión de mi espíritu; pero la negrura era demasiado densa para descubrir la fuente de mi alarma.

Por último, salí a una meseta cubierta de roca musgosa y escasa tierra, iluminada por una débil luna que había reemplazado al agonizante orbe del día. Miré a mi alrededor y no vi a ningún ser viviente; sin embargo, percibí una agitación extraña muy por debajo de mí, entre los juncos susurrantes de la ciénaga pestilente que hacía poco había abandonado.

Después de caminar un trecho, me topé con unas vías herrumbrosas de tranvía, y con postes carcomidos que aún sostenían el cable fláccido y combado del trole. Siguiendo por estas vías, llegué en seguida a un coche amarillo que ostentaba el número 1852, con fuelle de acoplamiento, del tipo de doble vagón, en boga entre 1900 y 1910. Estaba vacío, aunque evidentemente a punto de arrancar; tenía el trole pegado al cable y el freno de aire resoplaba de cuando en cuando bajo el piso del vagón. Me subí a él, y miré en vano a mi alrededor tratando de descubrir un interruptor de la luz..., entonces noté la ausencia de la palanca de mando, lo que indicaba que no estaba el conductor. Me senté en uno de los asientos transversales. A continuación oí crujir la yerba escasa por el lado de la izquierda, y vi las siluetas oscuras de dos hombres que se recortaban a la luz de la luna. Llevaban las gorras reglamentarias de la compañía, y comprendí que eran el cobrador y el conductor. Entonces, uno de ellos olfateó el aire aspirando con fuerza, y levantó el rostro para aullar a la luna. El otro se echó a cuatro patas dispuesto a correr hacia el coche.

»Me levanté de un salto, salí frenéticamente del coche y corrí leguas y leguas por la meseta, hasta que el cansancio me obligó a detenerme... Huí, no porque el cobrador se echara a cuatro patas, sino porque el rostro del conductor era un mero cono blanco que se estrechaba formando un tentáculo rojo como la sangre.


Me di cuenta de que había sido sólo un sueño; sin embargo, no por ello me resultó agradable.

Desde esa noche espantosa lo único que pido es despertar..., ¡pero aún no ha podido ser!

¡Al contrario, he descubierto que soy un habitante de este terrible mundo onírico! Aquella primera noche dejó paso al amanecer, y vagué sin rumbo por las solitarias tierras pantanosas. Cuando llegó la noche aún seguía vagando, esperando despertar. Pero de repente aparté la maleza y vi ante mí el viejo tranvía... ¡A su lado había un ser de rostro cónico que alzaba la cabeza y aullaba extrañamente a la luz de la luna!

Todos los días sucede lo mismo. La noche me coge como siempre en ese lugar de horror. He intentado no moverme cuando sale la luna, pero debo caminar en mis sueños, porque despierto con el ser aterrador aullando ante mí a la pálida luna; entonces doy media vuelta, y echo a correr desenfrenadamente.

¡Dios mío! ¿Cuándo despertaré?

Eso es lo que Morgan escribió. Quisiera ir al 66 de la Calle College de Providence; pero tengo miedo de lo que pueda encontrar allí".

H.P. Lovecraft

lunes, 4 de mayo de 2009

"Eclipse"

“Alendor era hijo bastardo del que en su día fue un importante mercader, a partir de este nacimiento las ventas de su padre Hack fueron de mal en peor, haciendo que empezara a pedir ayuda a prestamistas y negociando con objetos y cosas poco ortodoxas. Hack siempre atribuyo la culpa de su caída en el negocio a Alendor, haciéndole pagar con su sangre por ello y maltratando lo diariamente. Un día debido a sus deudas alguien envió un asesino en su busca, la oscuridad se hizo en su casa en cuestión de segundos, cuando está desapareció yacía el cuerpo de Hack en el suelo con un sutil corte en el cuello, Alendor grito, un joven niño de 12 años de edad grito: Por fin!, por fin mis plegarias han sido escuchadas y los dioses han enviado a mi salvador! mientras miraba al asesino con entusiasmo, El asesino se sorprendió de la presencia del niño pues nadie le hablo de él, el niño no parecía tener ningún odio hacia él si no todo lo contrario. El asesino de cabello oscuro recogió al niño tapándole con su oscuro manto y llevándoselo en su huida, lejos de la casa, mientras preparaba una hoguera donde iban a acampar esa noche le pregunto desconcertado el porque de su reacción, y este le explico. Continuaron un viaje juntos hacia al sur asta llegar a Puerta de Baldur, donde le ordeno quedarse atrás mientras el comerciaba: Pago una importante cantidad de dinero a unos Monjes de una abadía de la Rosa Amarilla para que estos se lo llevaran y le dieran una educación y una vida lejana del futuro que los dioses le habían destinado, hasta que este cumpliera la mayoría de edad.. solo escucho a lo lejos un destino el sur... Los monjes le enseñaron y lo cuidaron, e incluso le dieron un nombre Eclipse, pero cada noche daba gracias al rezar a su eterno salvador y se prometía que cuando fuera mayor iría en su busca...y llego ese bendito día el decimoctavo de su nombre... y los monjes le dieron a elegir seguir con ellos o marchar, el decidió marcharse y buscar desde el desierto de Calimshan hasta Puerta de Baldur y dar con aquel misterioso hombre. Aun a sus treinta y cinco años, el animo de ese hombre que un día fue un niño persisten, y sigue buscando pero ahora con los ojos cerrados...”

Dargui/ KingWolf

( Otro de los personajes "salvados" por Sombra, a día de hoy siguen sin haberse cruzado... ^^ Gracias Dargui por colaborar con Eclipse en mi blog, con este trasfondo elaborado entre los dos.)

domingo, 3 de mayo de 2009

"Leyenda del Pozo Amargo"

"Tiempo ha que en la noble mansión de doña Leonor el silencio es absoluto. Terminado el rosario, que pasa la propia dueña después de yantar de la noche, los criados, una vez apagadas las luces y escudriñados rincones, retíranse a su aposento a descansar.

Todo es silencio en la noche estrellada y lunar. De improviso, una sombra surge del portal, que con mucho sigilo y cuidando que los goznes no chirríen, cierra las claveteadas puertas, y calado el chambergo, embozado en su amplia capa carmesí y con la mano en la empuñadura de la espada, se aleja procurando que el ruido de las espuelas no le delate.

Es el joven don Fernando, que, presuroso, se dirige por la actual calle del Nuncio Viejo, sorteando encrucijadas peligrosas,a ver a Raquel, la bella hebrea, señora de sus pensamientos.

Sonoras e imponentes caen sobre Toledo las diez campanadas de la noche. Don Fernando encamina sus pasos calle abajo, hasta detenerse junto a las tapias de un frondoso jardín que circunda el palacio del potentado israelita Leví. La noche, con su silencio perfumado de mirtos y claveles, envuelve acogedora las fragancias líricas de la juventud. Con cuchillos de plata, la luna hiere en un ventanal sus góticos ajimeces, mientras riela temblorosa, al murmullo del surtidor, en el estanque del jardín.

Como a una cita prevista, en la ventana aparece Raquel, la hija única del potentado judío. Don Fernando, al verla, hace una cortés reverencia, y con agilidad increíble, asiéndose a las yedras y a los salientes, escala la tapia y va a reunirse con la amada en el fondo del jardín. La luna, con su cara enyesada, sonríe funambulescamente al ocultarse entre los jirones de tulde las nubes, pero no sin antes arrancar destellos de una daga que describe una curva de muerte y va por la espalda al corazón de don Fernando. Un gemido ahogado y un cuerpo que se desploma sin vida sobre la arena del jardín, mientras que la sombra homicida se pierde en las frondas. Acude Raquel, y un grito siniestro se escapa de su pecho al ver sangrando en tierra al caballero. La luna se ha ocultado ahora entre nubes cárdenas y estalla el trueno, al tiempo que resuena una carcajada del viejo vengativo.

Todas las noches Raquel acude como a cita imaginaria al brocal del pozo del jardín. Su blanca silueta destaca sobre el fondo verdinegro de los vergeles, mientras sus pálidas manos enlazadas descansan sobre el regazo. Vierte sus lágrimas doloridas en el fondo del pozo, cuyas aguas un día se hacen amargas. Y cierta noche, en el sortilegio del plenilunio, la infeliz Raquel, en su extravío, creyendo ver en las aguas de la cisterna la imagen del amado, es atraída por ella a lo hondo".

Leyenda Toledana

sábado, 2 de mayo de 2009

"Naufragio envenenado"

"-Toma, aquí tienes tu cerveza – Dijo el elfo de pelo azul oscuro y ojos verdes, con una de sus mejores sonrisas- Bueno…. ¿Te prometí que te contaría la historia de Enestel Vanwä, el elfo desaparecido, verdad? Ya no puedes echarte atrás, así que tendrás que escucharla hasta el final – dijo entre risas.

“Enestel vivía en una isla muy alejada de esta ciudad, a la que solo le estaba permitido el acceso a los de su raza. De pequeño solía pasar las horas metido en una enorme biblioteca, leyendo fantásticas historias sobre héroes, reales e inventados, de su raza.

El tiempo pasaba, lento en su fluir, sin nada emocionante a la vista, todo era siempre igual, hasta que, pasados los años, sus padres le comunicaron que debían partir a tierras humanas. La alegría embargo su corazón ante la expectativa de por fin, poder viajar, salir y conocer aquel mundo sin par con el que tantas noches había soñado.

No era nada del otro mundo, pero para alguien tan joven, aquel viaje por mar era lo más maravillo que jamás pudiese haber sido imaginado, a pesar de los frecuentes mareos que sufría.

Todo iba bien….demasiado bien. Una noche, dos barcos se acercaron al suyo, y antes de que el pequeño se hubiese dado cuenta, el fuego lo devoraba todo ante sus ojos, mientras las flechas salían y entraban desde todas direcciones, mientras aquellos piratas acababan de robar y hundir el barco en el que viajaban él y su familia.

Días después, encontraron su cuerpo, sobre un trozo de madera del barco, al borde de respirar por última vez, con la ropa destrozada y la piel aún más pálida, en el muelle de esta ciudad.

Enestel sobrevivió a duras penas al naufragio, pero, semejante suceso, le había impactado profundamente, sus conocidos habían muerto, engullidos por ese frío infierno azul que solo traía mareos, traicionados por un máquina de tortura hecha en madera y brea llamada barco, olvidados por siempre, ahora sus nombres jamás llegarían a estar escritos en ningún libro, nadie sabría nunca más de ellos.

Pero el pequeño elfo no podía aceptar aquello, ese no sería su destino, el se convertiría en alguien famoso, y su nombre sería tan conocido como las palabras que usas normalmente para hablar, pero jamás lo conseguiría con el que tenía actualmente, Enestel Vanwä había acabado destrozado por los inmisericordes brazos de Umberlee junto al resto de su familia, así que decidió partir con una pequeña ventaja, y eligió un nombre con más fuerza, el nombre de un héroe de tantos aquellos que había leído, poco conocido…de momento, Lenwë Relisurr. “

-Espera, espera…. ¿Me estás diciendo que todo eso te pasó a ti de pequeño? Pobre…-dijo el humano apurando las últimas gotas de su cerveza.


-Así es…..y jamás se lo he contado a nadie, eres el primero que oye salir estas palabras de mis labios
– la sonrisa imperecedera jamás abandonaba la cara del elfo.

-Entonces ¿Por qué me lo cuentas? Solo hace unas horas que nos conocemos
– preguntó extrañado el hombre-.

-¿Oh, que más da eso? Sé que no se lo contarás a nadie, es una pena que no haya tenido tiempo de contarte el resto de la historia, cuando después de conocerme miles de canciones y ser un gran contador de historias, me hice asesino a sueldo por dinero y envenené tu cerveza…por trabajo claro
– Esa sonrisa que jamás abandonaba su cara, ni cuando veía caer con los ojos muy abiertos a su víctima al suelo, presa del potente veneno.

Días después, en aquella posada que tanto frecuentaba, en las que solía conseguir la mayoría de sus trabajos (tanto los públicos actuando como bardo como aquellos bastante más secretos) recibió con gran entusiasmo la noticia, debía partir a Zazes, la iglesia de Cyric le requería, aquello le entusiasmo….¡iba a volver a ver mundo!, al menos lo hizo hasta que supo el medio de transporte, sin duda el nexo más rápido desde Neverwinter (o la ciudad del ojo, como al bardo le gustaba llamarla) y la ciudad Tethyriana, era el mar.

Quizás sería más correcto decir que su sonrisa casi nunca se borraba, pues la expresión de miedo junto a la palidez de su rostros debido al mismo, distaban bastante de una…"

Ksd (Khempt)

(Como no iba a faltar uno de los mejores compañeros y amigo de Sombra, Ksd se agradece ese granito de arena en mi blog con tu historia ^^ )

viernes, 1 de mayo de 2009

"Aventuras y desventuras de La Compañia del Abuelo"

"Y allí estaban delante de la entrada de una cueva sin saber los peligros que acechaban dentro...

Uno a uno se internaron en la oscuridad de las catacumbas, y varios engendros no-muertos salieron a su paso, pero la compañía unida y luchando codo con codo acabo con cada uno de ellos.

Registraron la sala pero no había ninguna puerta a la vista, Yune y Buppi sospechaban de unos escombros.. y le dijeron a Ioko la arcana, que tirara una bola fuego sobre ellos (cosa de la que después se llegarían a arrepentir) La cosa no funciono, intentaron mover los sarcófagos ubicados y tampoco.. Yune que iba tanteando las paredes por fin dio con un resorte y descubrió una entrada oculta..

Cruzaron la puerta y activaron varias trampas al pisar la nueva habitación...Garl los mando estarse quietos y intento buscarlas... pero sin ningún éxito, y para colmo la bola de fuego había alertado a los cultistas, fue una batalla encarnizada en la que varios de nuestros héroes cayeron en combate.. Yune alzo las plegarias al viento y pudo traerlos de vuelta de nuevo.

Garl tanteo la puerta y encontró otra trampa, después de un gran esfuerzo con su daga la hizo saltar y pudieron cruzar el umbral de la puerta... allí les esperaba un tipo ataviado de purpura, que los invito a marcharse, pero la compañía del abuelo con las ideas claras, no iban a marcharse sin saber el paradero del preciado dragón.

-Buscamos a Jalaber -se escucho en el grupo.

-Hacia tiempo que nadie me llamaba así . -dijo él.

La compañía se miro y sonrieron, estaban mas cerca de lo que nunca pensaron.

-Vosotros lo habéis querido.- dicho esto lanzo un conjuro de invisibilidad y desapareció.

Delante de sus ojos se esfumo.

Entraron en una habitación mas amplia y buscaron al mago, mas cultistas salieron a su paso y volvieron a luchar...

-aquí esta aquí!!! El mago de purpura!!- grito Lyara mientras atacaba al mago.

Cuando se vio acorralado lanzo un hechizo, y cayeron todos menos Yune y Gabelies.. .

De nuevo Yune, con el poder de la Mano que Ayuda, alzo a los compañeros caídos. Siguieron buscando por las inmediaciones, y vieron una sala con bancos y un venado enjaulado. De pronto alguien dijo:

-Mirad, esto si es un dragón.

Se acercaron al dragón que dormía profundamente, este se despertó con la mirada repleta de odio y les obligo a arrodillarse.

-postraros ante mi o morid!! -dijo el dragón.

-Donde están mis adoradores, que habéis echo con ellos!! y mi maestro? -fueron sus palabras. La compañía trato de convencer le que estaba cautivo, que su madre aun vivía y no estaba muerta... hasta que un nombre, hizo mella en su conciencia “Trollushanthallor”, el nombre de su padre..

El dragón confuso por las nuevas revelaciones, alzo el vuelo y escapo por una gran chimenea. La compañía decidió salir de allí y regresar a Puerta de Baldur.

Mientras regresaban a mitad del camino vieron al dragón que aterrizaba delante de ellos, les pidió donde podía encontrar a su madre y como llegar hasta allí, la compañía le dijo que les siguiera a volando y ellos mismos le mostrarían el camino, y así fue como sin incidentes ninguno, al cabo de unos días llegaron a Suldanessalar. Entraron en la cueva donde vivía Arellaxerrontoal y allí vivieron el reencuentro de una madre y su hijo, después de 11 años..hablaron muchas cosas y el dragón se disculpo con la compañía, y para sorpresa de nuestros héroes el dragón se convirtió en humano delante de sus ojos, y que para remendar sus errores viajaría durante 11 años ayudando a todo el que lo necesitase...."

“Y esta es la historia que escuche de boca de un gnomo, que decía ser un bardo y un integrante de esa compañía, en una posada de la costa de la espada, y que dijo que la contara allí donde fuera para que todos conocieran las hazañas de La Compañía del Abuelo”.


KingWolf

(Esta es una de tantas aventuras vividas por ese insolito grupo y este uno de los relatos que me toco escribir a mi, otro dia escribire mas relatos sobre "La Compañia del Abuelo" sean mios o no.)