El Recolector de Historias

El Recolector de Historias

jueves, 22 de octubre de 2009

"Loky y el Gigante"

"Durante la guerra entre los Aesir y los Vanir, Asgard había perdido sus murallas. Un día, vino un hombre a caballo y ofreció construir una muralla más fuerte que la anterior. Sin embargo, el precio por su trabajo era el sol, la luna, la diosa Freyra como esposa. Por consejo del artero dios Loki, los dioses acceden, pero solo con la condición de que la obra se realice en seis meses (algo que, naturalmente, consideraban imposible). Pese a esto, el hombre y su caballo, Svadilfari, trabajaron con tal rapidez que la obra fue acabada tres días antes del plazo. Los dioses estaban aterrados, por lo que Loki, que podía transformarse, adoptó forma de yegua y logró alejar a Svadilfari para que el hombre fuese incapaz de terminar a tiempo la muralla. El hombre se enojó entonces tanto que empezó a crecer y crecer y a mostrar que en realidad era un gigante de las rocas, una estirpe que odiaba a los dioses. Entonces Thor le da muerte con un golpe de martillo. Meses después, Loki regresó con un extraño potrillo, engendrado por Loki y Svadilfari. Se trataba de Sleipnir, el futuro caballero de ocho patas de Odín, que corría más que nada en el mundo y podía llevar a su jinete hasta Hel, la tierra de los muertos".

Leyendas de la Mitología Nórdica

miércoles, 21 de octubre de 2009

"El Brahmín Astuto"

"Era en el norte de la India, allí donde las montañas son tan elevadas que parece como si quisieran acariciar las nubes con sus picos. En un pueblecillo perdido en la inmensidad del Himalaya se reunieron un asceta, un peregrino y un brahmín. Comenzaron a comentar cuánto dedicaban a Dios cada uno de ellos de aquellas limosnas que recibían de los fieles. El asceta dijo:-Miren, yo lo que acostumbro a hacer es trazar un círculo en el suelo y lanzar las monedas al aire. Las que caen dentro del círculo me las quedo para mis necesidades y las que caen fuera del círculo se las ofrendo al Divino.
Entonces intervino el peregrino para explicar:
-Sí, también yo hago un círculo en el suelo y procedo de la misma manera, pero, por el contrario, me quedo para mis necesidades con las monedas que caen fuera del círculo y doy al Señor las que caen dentro del mismo.
Por último habló el brahmín para expresarse de la siguiente forma:
-También yo, queridos compañeros, dibujo un círculo en el suelo y lanzo las monedas al aire. Las que no caen son para Dios, y las que caen las guardo para mis necesidades".

Anónimo Hindú

martes, 20 de octubre de 2009

"El Atolladero"

"He aquí que un hombre entró en una pollería. Vio un pollo colgado y, dirigiéndose al pollero, le dijo:-Buen hombre, tengo esta noche en casa una cena para unos amigos y necesito un pollo. ¿Cuánto pesa éste?
El pollero repuso:
-Dos kilos, señor.
El cliente meció ligeramente la cabeza en un gesto dubitativo y dijo:
-Éste no me vale entonces. Sin duda, necesito uno más grande.
Era el único pollo que quedaba en la tienda. El resto de los pollos se habían vendido. El pollero, empero, no estaba dispuesto a dejar pasar la ocasión. Cogió el pollo y se retiró a la trastienda, mientras iba explicando al cliente:
-No se preocupe, señor, enseguida le traeré un pollo mayor.
Permaneció unos segundos en la trastienda. Acto seguido apareció con el mismo pollo entre las manos, y dijo:
-Éste es mayor, señor. Espero que sea de su agrado.
-¿Cuánto pesa éste? -preguntó el cliente.
-Tres kilos -contestó el pollero sin dudarlo un instante.
Y entonces el cliente dijo:
-Bueno, me quedo con los dos".

Anónimo Hindú

lunes, 19 de octubre de 2009

"El Asceta y la Prostituta"

"Era un pueblo en el que vivían, frente a frente, un asceta y una prostituta. El asceta llevaba una vida de penitencia y rigor, apenas comiendo y durmiendo en una mísera choza. La mujer era visitada muy frecuentemente por hombres. Un día el asceta increpó a la prostituta:
-¿Qué forma de vida es la tuya, mujer perversa? Estás corrompida y corrompes a los demás. Insultas a Dios con tu comportamiento.
La mujer se sintió muy triste. En verdad deseaba llevar otra forma de vida, pero era muy difícil dadas sus condiciones. Aunque no podía cambiar su modo de conseguir unas monedas, se apenaba y lamentaba de tener que recurrir a la prostitución, y cada vez que era tomada por un hombre, dirigía su mente hacia el Divino. Por su parte, el asceta comprobó con enorme desagrado que la mujer seguía siendo visitada por toda clase de individuos. Adoptó la medida de coleccionar un guijarro por cada individuo que entrara en la casucha de la prostituta. Al cabo de un tiempo, tenía un buen montón de guijarros. Llamó a la prostituta y la recriminó:
-Mujer, eres terrible. ¿Ves estos guijarros? Cada uno de ellos suma uno de tus abominables pecados.
La mujer sintió gran tribulación.
Deseó profundamente que Dios la apartase de ese modo de vida, y, unas semanas después, la muerte se la llevaba. Ese mismo día, por designios del inexorable destino, también murió el asceta, y he aquí que la mujer fue conducida a las regiones de la luz sublime y el asceta a las de las densas tinieblas. Al observar dónde lo llevaban, el asceta protestó enérgica y furiosamente por la injusticia que Dios cometía con él. Un mensajero del Divino le explicó:
-Te quejas de ser conducido a las regiones inferiores a pesar de haber gastado tu vida en austeridades y penitencias, y de que, en cambio, la mujer haya sido conducida a las regiones de la luz. Pero, ¿es que no comprendes que somos aquello que cosechamos? Echa un vistazo a la tierra. Allí yace tu cuerpo, rociado de perfume y cubierto de pétalos de rosa, honrado por todos, cortejado por músicos y plañideras, a punto para ser incinerado con todos los honores. En cambio, mira el cuerpo de la prostituta, abandonado a los buitres y chacales, ignorado por todos y por todos despreciado. Pero, sin embargo, ella cultivó pureza y elevados ideales para su corazón pensando en Dios constantemente, y tú, por el contrario, de tanto mirar el pecado, teñiste tu alma de impurezas. ¿Comprendes, pues, por qué cada uno de ustedes va a una región tan diferente?"

Anónimo Hindú

domingo, 18 de octubre de 2009

"Cielo Vikingo, el Valhalla"

"He aquí que veo a mi padre, he aquí que veo a mi madre, a mis hermanas y mis hermanos. He aquí que veo el linaje de mi pueblo desde sus principios. Y he aquí que me llaman, me piden que ocupe mi lugar entre ellos, en los atrios del Valhalla, el lugar donde viven los valientes para siempre..."

Leyenda de la Mitología Nórdica

"El Origen de los Elfos"

"En cierta ocasión Dios Todopoderoso fue a visitar a Adán y Eva, quienes le recibieron con agrado y le mostraron todo cuanto había en su casa, incluidos sus niños que le parecieron muy prometedores. Él le preguntó a Eva si tenía algún otro hijo además de los que le había mostrado. Ella respondió que no. Pero la realidad es que Eva no había tenido tiempo de bañar a algunos de sus niños cuando llego Dios, y tuvo vergüenza de enseñárselos, así que los escondió donde no pudieran ser vistos por él. Dios que todo lo sabía, le dijo: "Aquellos que tienen que ser ocultados a mí, también tendrán que ser ocultados ante los hombres". Es por ello que ahora esos niños se han vuelto invisibles para los hombres, viven en los bosques, ciénagas, colinas y rocas. Los elfos descienden de ellos, mientras que los humanos son los niños que Eva mostró a Dios. Los seres humanos no pueden ver, bajo ningún concepto, a los elfos a no ser que éstos lo deseen, pero los elfos sí pueden ver a los humanos e impedir que éstos los vean. Por esta razón son denominados el Pueblo Oculto. El nombre más común para los elfos en Islandia es Huldufolk o Pueblo Oculto, que se considera más elegante y apropiado que el viejo término álfar o elfo".

Leyenda de la Mitología Nórdica

sábado, 17 de octubre de 2009

"Conocerse a uno Mismo"

"Un niño de la India fue enviado a estudiar a un colegio de otro país.Pasaron algunas semanas, y un día el jovencito se enteró de que en el colegio había otro niño indio y se sintió feliz. Indagó sobre ese niño y supo que el niño era del mismo pueblo que él y experimentó un gran contento.
Más adelante le llegaron noticias de que el niño tenía su misma edad y tuvo una enorme satisfacción. Pasaron unas semanas más y comprobó finalmente que el niño era como él y tenía su mismo nombre. Entonces, a decir verdad, su felicidad fue inconmensurable".

Anónimo Hindú