El Recolector de Historias

El Recolector de Historias

miércoles, 4 de noviembre de 2009

"Gaueko, el Señor de la Noche"

"Aunque el folclore vasco resulta muy abundante en genios nocturnos, hay uno que sobresale por encima de los demás, constituyendo casi una personificación de la noche misma en lo que tiene de mágica y peligrosa. Es el Gaueko (literalmente “El de la Noche”), misterioso señor de la oscuridad, anónimo monarca de las sombras.
Desde la medianoche hasta el amanecer el mundo le pertenece, de la misma manera que durante el día pertenece al ser humano. Mientras transcurren estas horas, los mortales no deben abandonar la seguridad del caserío, allí donde alcanza el calor del fuego y el influjo protector de los antepasados. A quienes transgreden este reparto tradicional, Gaueko los castiga de forma ejemplar, sobre todo si se muestran irrespetuosos y fanfarrones.
Las historias sobre el Gaueko consisten casi siempre en la narración de un secuestro sobrenatural. Él se manifiesta como una presencia invisible, a veces anunciada por una ráfaga de aire que trae una advertencia. En otras ocasiones, adopta forma de animal (una vaca o, incluso, un león) o envía en su nombre a otros seres sobrenaturales, como las brujas, los Gentiles o el Basajaun. La víctima, por su parte, suele ser una muchacha que desaparece en la oscuridad para no regresar jamás.
Cuentan, por ejemplo, que hace tiempo, una hilandera que todas las noches se reunía con otras compañeras en un caserío de Ataun apostó con estas a que iría a por agua hasta una fuente cercana. Desde el portal de la casa, la vieron partir y adentrarse en el bosque. A cada paso le oían gritar por dónde iba, hasta que ya no oyeron nada más. Una ráfaga de viento trajo entonces las siguientes palabras: “¡La noche para Gaueko y el día para el día!”. De la muchacha nunca más se volvió a saber.
Otra joven, esta de Oiartzun, desapareció también mientras iba de noche a la fuente. Su familia esperó y esperó, hasta que, de repente, un estruendo metálico descendió por la chimenea: se trataba del caldero que había llevado la muchacha, al cual siguieron unas gotas de sangre. De ella nunca más se supo.
Parecida suerte corrió Catalina, una joven del caserío de Elaunde (en Berástegui), que una noche se puso a hilar junto a una ventana abierta, bañada por la luz de la luna. De súbito, apareció al otro lado una partida de gentiles, que la arrancaron de la silla y escaparon con ella hacia una sima cercana mientras gritaban: “La noche para Gaueko y el día para el de día; Catalina de Elaunde para nosotros”.
Un carbonero de Eskoriatza se tropezó una noche con una vaca que le bloqueaba el camino. Era el Gaueko o alguno de sus enviados. Por dos veces, el carbonero le pidió a la vaca que se apartase. A la tercera, esta se irguió y, mirándole fijamente, dijo: “La noche para los de la noche y el día para los del día”. El carbonero, más afortunado que las muchachas, pudo volver a casa y contar lo que le había sucedido, aunque nunca más quiso regresar a la montaña.
Estas son solo algunas de las historias que se cuentan acerca del Gaueko".


Leyenda de la Mitología Vasca

martes, 3 de noviembre de 2009

"El Pícaro"

"Un pícaro se comprometió a demostrar que el oráculo de Delfos mentía. Llegó el día señalado y el pícaro tomó un pajarito y, escondiéndolo bajo de su manto, se dirigió al templo. Encarándose ante el oráculo preguntó si lo que tenía en la mano era un ser vivo o era inanimado. Si el dios decía «inanimado», el hombre mostraría al pajarito vivo; si decía «vivo», lo enseñaría muerto, después de haberlo ahorcado. Pero el dios, viendo de lo que se trataba con esa malvada intención, respondió: Deja tu engaño, pícaro, pues bien sabes que de tí depende que lo que tienes en la mano se muestre muerto o vivo."

"El poder divino no es para llevarle al engaño”.
Esopo

lunes, 2 de noviembre de 2009

"Edipo y la Esfinge"

"Según cuenta la leyenda, Hera, esposa de Zeus, envió hasta Tebas, en la antigua Grecia, a la Esfinge para castigar a esta polis a causa de la relación de amor entre Layo y el hijo de Pélope, Crisipo, primer amor homosexual conocido.
Era la Esfinge un monstruo con rostro femenino, cuerpo de león y alas de pájaro. Fiel a los deseos de la diosa Hera, se sentó cerca de sus puertas dispuesta a atormentar y a devorar a sus ciudadanos.
Pero antes de convertirlos en alimento, a tan aterradora criatura le gustaba plantearles enigmas casi imposibles de resolver a cambio de la salvación. Uno tras otro fueron cayendo, víctimas de su ignorancia, y terminaron siendo engullidos sin piedad.
Pero he aquí que un día apareció un hombre que decía llamarse Edipo, el cual se enfrentó valerosamente a la Esfinge y sus enigmas.
-”¿Qué ser que camina sobre la tierra lo hace primero a cuatro patas, después a dos y luego, cuando se vuelve débil utiliza tres patas?“- preguntó con desidia la Esfinge, segura de su fácil victoria.
- “El hombre, pues gatea de niño, camina sobre sus dos piernas de adulto y, cuando se hace viejo, utiliza bastón”- contestó imperturbable Edipo.
- “Existen dos hermanas. Una engendra a la otra. Ésta, a su vez, engendra a la primera“- esta vez la poderosa voz de la enviada de Hera adquirió un tono desafiante y provocador.
- “El día y la noche”- contestó Edipo mirándola fijamente a los ojos.
Cuentan que, entonces, la Esfinge se enfureció de tal manera, al saberse humillada y vencida, que se lanzó en picado al vacío desde lo más alto de gigantesca roca, acabando con su existencia.
Y fue tal el agradecimiento de la ciudad griega de Tebas hacia Edipo que lo proclamaron rey al casarse con la reina, Yocasta, de la cual ignoraba que era, en realidad, su madre.
Pero eso es otra historia…"


Leyenda de la Mitología Griega

domingo, 1 de noviembre de 2009

"El Desencanto"

"Se trataba de un hombre que nunca había tenido ocasión de ver el mar. Vivía en un pueblo del interior de la India. Una idea se había instalado con fijeza en su mente: “No podía morir sin ver el mar”. Para ahorrar algún dinero y poder viajar hasta la costa, tomó otro trabajo además del suyo habitual. Ahorraba todo aquello que podía y suspiraba porque llegase el día de poder estar ante el mar.Fueron años difíciles. Por fin, ahorró lo suficiente para hacer el viaje. Tomó un tren que lo llevó hasta las cercanías del mar. Se sentía entusiasmado y gozoso. Llegó hasta la playa y observó el maravilloso espectáculo. ¡Qué olas tan mansas! ¡Qué espuma tan hermosa! ¡Qué agua tan bella! Se acercó hasta el agua, cogió una poca con la mano y se la llevó a los labios para degustarla. Entonces, muy desencantado y abatido, pensó: “!Qué pena que pueda saber tan mal con lo hermosa que es!”"

Anónimo Hindú

sábado, 31 de octubre de 2009

"Sigurd Vencedor del dragón"

"Sigfrido o Sigurd, hijo del héroe Sigmund y favorito de Odín, creció huérfano. De gran valentía, cuando era muy joven, mató al dragón Fafnir por deseo de Regin, el herrero, robándole el tesoro. Sin embargo, el tesoro oculto estaba encantado por un anillo que había recibido una maldición y la tragedia se desata. Sigurd, poco después se casa con Gudrun, hija del rey de los Nibelungos y accede a ayudar a su hermano Gunnar a conquistar Brynhildr, una valquiria que vivía tras un muro de fuego. Disfrazado de Gunnar, la conquista tras entregarle el fatídico anillo, luego de lo cual, Gunnar, se casa con ella. Pero Gudrun, la esposa de Sigurd, al ver a Brynhildr llevar el anillo, le cuenta la verdad para burlarse de ella. Brynhildr, furiosa y exige que Gunnar y su hermano Hogni maten a Sigurd, para después suicidarse, quemándose en la propia pira funeraria de Sigurd. Gudrun se casa con Atli, hermano de Brynhildr, al cual le pide que mate a Gunnar y a Hogni, en venganza por haber matado a Sigurd. Luego Gudrun mata a sus hijos con Atli, hace unas copas con sus cráneos y le sirve a Atli su sangre en lugar de vino y sus corazones en lugar de carne. Finalmente, incendia su palacio, y mueren todos los que allí estaban".

Leyenda de la Mitología Nórdica

viernes, 30 de octubre de 2009

"El arte de la Observación"

"El discípulo llegó hasta el maestro y le dijo:- Guruji, por favor, te ruego que me impartas una instrucción para aproximarme a la verdad. Tal vez tú dispongas de alguna enseñanza secreta.Después de mirarle unos instantes, el maestro declaró:- El gran secreto está en la observación. Nada escapa a una mente observadora y perceptiva. Ella misma se convierte en la enseñanza.-¿Qué me aconsejas hacer?- Observa - dijo el gurú-. Siéntate en la playa, a la orilla del mar, y observa cómo el sol se refleja en sus aguas. Permanece observando tanto tiempo como te sea necesario, tanto tiempo como te exija la apertura de tu comprensión.Durante días, el discípulo se mantuvo en completa observación, sentado a la orilla del mar. Observó el sol reflejándose sobre las aguas del océano, unas veces tranquilas, otras encrespadas. Observó las leves ondulaciones de sus aguas cuando la mar estaba en calma y las olas gigantescas cuando llegaba la tempestad. Observó y observó, atento y ecuánime, meditativo y alerta. Y así, paulatinamente, se fue desarrollando su comprensión. Su mente comenzó a modificarse y su conciencia a hallar otro modo mucho más rico de percibir. El discípulo, muy agradecido, regresó junto al maestro.-¿Has comprendido a través de la observación? - preguntó el maestro.- Sí - repuso satisfecho el discípulo -. Llevaba años efectuando los ritos, asistiendo a las ceremonias más sagradas, leyendo las escrituras, pero no había comprendido. Unos días de observación me han hecho comprender. El sol es nuestro ser interior, siempre brillante, autoluminoso, inafectado. Las aguas no lo mojan y las olas no lo alcanzan; es ajeno a la calma y la tempestad aparentes. Siempre permanece, inalterable, en sí mismo.- Ésa es una enseñanza sublime - declaró el gurú- la enseñanza que se desprende del arte de la observación".

Anónimo Hindú

jueves, 29 de octubre de 2009

"El Cantar de Grimmir: El Mito del Árbol del Mundo"

"Sobre Yggdrasill, o el árbol cósmico, se apoyan los nueve mundos escandinavos. Ciervos y cabras mordisquean sus ramas, su tronco se pudre el dragón Nidghogg masca sus raíces, lo cual produce gran sufrimiento. Pero es salvado por las tres Normas: Destino, Ser y Necesidad, que riegan todos los días el agua con el pozo del destino.

El poema escandinavo "El cantar de Grimnir" dice que de todos los árboles, Yggdrasill es el mejor. Yggdrasill
es un enorme fresno que crece en el centro del cosmos protegiendo y nutriendo a los mundos.
En el cantar, los dioses cabalgan todos los días "desde Yggdrasil" para repartir sus destinos a la humanidad, y fue en Yggdrasill donde Odín, dios supremo, se sacrificó por voluntad propia, colgándose durante nueve días, antes de poder agarrar las runas
del poder. Yggdrasil daba la vida a nueve mundos, dispuestos entre capas:

1. Superior: Asgard, el reino de los Aesir, de los dioses guerreros.
2. Vanaheim, reino de los Vanir o dioses de la fertilidad.
3. Aflheim, reino de los elfos
de la luz.

En la capa central, unidos con Asgard por Bifrost, el puente del arco iris, estaba Midgardr (Tierra Media), reino de los hombres mortales , y también Jotunheimr, mundo de los gigantes, Nidavellir, tierra de los enanos Svartalfheiem, tierra de los elfos negros. Debajo estaba Niflheimr, reino de los muertos, y su fortaleza Hel.
El noveno mundo, a veces se considera que es Hel y a veces el fuego primigenio Muspell, que aniquilará la creación al final de los tiempos.
Yggdrasill sobrevivirá y portegerá en el bosque de Hoddmimir al hombre y a la mujer que han de repoblar el mundo. Las ramas de Yggdrasil se extienden por todo el mundo y llegan hasta los cielos.
Yggdrasill, árbol del sacrificio, Yggdrasill significa literalmente "caballo terrible" o "caballo de Odín". Cuando Odín se inmoló en el árbol para conseguir el conocimiento de las runas mágicas, se lo describe como "cabalgando" sobre el caballo en el mismo sentido en que los poetas escandinavos se refieren a la horca como a un caballo.
Yggdrasill, árbol protector, Yggdrasill cobija a los nueve mundos. Al final del tiempo, durante la batalla de Ragnarok protegerá a un hombre y a una mujer: Lif y Lifthrasir, que se alimentarán por las mañanas de su dulce rocío y serán el inicio de la nueva vida en la nueva era".

Leyenda de la Mitología Nórdica